
...Conforme se acercaba la niebla se iban helando sus pequeñas manos, entonces gritó con todas sus fuerzas: "No quiero volver a ser niña!!!"...El Bosque, al escuchar sus súplicas, la dejó dormir junto al Oso. El invierno había llegado y tenía que pasar la última prueba...Nunca más se supo de ella, el Bosque me contó que desapareció en primavera.







