
Para empezar os diré que ha sido una experiencia de "tela marinera" y nunca mejor dicho.

Primero un bus, después un tren y por último un enorme Ferry que nos llevaría hasta la isla. Estaba todo perfectamente sincronizado, desde luego no me puedo quejar del transporte público del país, aunque hubo otros invitados a la boda que no tuvieron tanta suerte.




La bicicleta es alquilada, y lo recomiendo desde aquí, no dudéis en alquilar una bici cuando vayáis de viaje, es lo mejor!!!
Es el viaje más al Norte que he hecho hasta el momento y realmente daba la sensación de estar en el "Fin del mundo". Si no te gusta la gente, ni el ruido, ni la vida en movimiento...entonces te aconsejo que te vayas a vivir allí. Yo al segundo día estaba deseando huir! Y no es que no me guste la naturaleza, que ya os conté aquí mi necesidad inminente de vivir en el campo, pero algo menos aislado. Donde están las tiendas? Y los bares? Y la gente? Desde luego es el paraíso del jubilado, estaban por todas partes, jugando al golf, haciendo footing y tomando el té en el club social (sí! aunque parezca increible había club social) . Y aquí no vale lo de hacer una escapadita en coche, hay que coger el barco con olor a fritura para absolutamente todo...Tendré islafobía?
Para los más curiosos les dejo el enlace de Google Maps aquí .


Lección 1ª: Círculo, cuadrado, rectángulo.
Lección 3ª: Cuadrado, cuadrado, cuadrado.






















